Sandra, Samuel y su hijo de 11 años, Daniel, viven un poco alejados de todo, en un chalé en medio de los Alpes franceses. Un día encuentran a Samuel muerto al pie de su casa. Se abre una investigación por muerte sospechosa y no tardan en inculpar a Sandra, a pesar de la ambigüedad del caso: ¿suicidio u homicidio? Un año después, Daniel está presente en el juicio de su madre, auténtica disección de la pareja.
Dirigida por Justine Triet y encabezando el reparto una Sandra Hüller que hace una interpretación sublime.
Una de las películas más importantes del año y que ha ganado innumerables premios, está nómina como Mejor película, Mejor dirección, Mejor actriz protagonista para Hüller, Mejor guion original para la propia Triet y Mejor montaje para Laurent Sénéchal.